martes, 6 de mayo de 2008

ALBEDRÍO

Puta que quiero a mi país, pero puta que me emputece también que cueste hacer (y ser) tantas cosas aún.

Y siempre llego al mismo común denominador: la libertad de cada uno.

¿Por qué existe acá tanto caballero con vocación de pastor de rebaños? ¿Por qué siempre nos quieren tratar como una manada uniforme, donde las ovejas tienen que verse igual, hablar igual, pensar, sentir y, sobre todo, creer lo mismo?

Eso no es orden, eso es represión.

La píldora es una muestra más de que no todos usamos la misma ropa... y hasta donde yo sé, el closet lo llena cada uno. Y si la ropa le queda chillona, apretada o incómoda, allá él...

No hay comentarios: